A los profesionales, de tanto trabajar, se nos olvidan a veces aquellos detalles sin importancia que aprendimos año tras año en la carrera y que nos hicieron ser quienes somos.

Cuando acabamos la carrera emprendemos una nueva vida, la vida profesional, llena de retos y calamidades. Al principio te importa mucho agradar, cumplir con tu profesión en toda regla y hacer tu trabajo como te enseñaron sin saltarte una coma.

Pero más tarde, a uno pasan a importarle más otra serie de cosas, me voy a callar cuáles. Te relajas, vas a lo rápido, intentas tener muchas citas a lo largo del día, ser mejor y tener más cosas que el de al lado, etc…

La unión, la cooperación, el espíritu de equipo y la colaboración entre compañeros… ¿Qué es eso? ¡Vade retro! ¿Eso para qué? “Yo me lo guiso y yo me lo como” es mejor máxima, y más teniendo en cuenta que somos miles en una misma provincia.

…Y claro, al final ¿quién paga el pato?… Pues ya sabemos quién, nuestro querido y fiel amigo, ¿no?

Aquello de mirar por el bienestar del animal está demodé. Ahora se lleva más mirar por la cuenta bancaria.

¿Que la gata de la señora le ha atacado a ella y a su pareja varias veces, hasta en la cara, con heridas de consideración? Pues nada, castramos, que esto es lo primero que hay que hacer, claro. Y no contentos con eso le recomendamos que esperen a que bajen las hormonas circulantes. ¿Consulta con especialista? ¡Pa qué! Eso no es necesario mujer, tú espera que ya verás cómo se le pasa solo.

¿Y dónde se quedó aquello de diagnosticar? ¡Mejor esterilizar! Y no vayamos a mirar si la gata tiene un problema médico y por eso ha agredido.

Eso es mirar por la profesión y por tu cliente, ¡sí señor!

Cuando al final me llamen porque la gata sigue igual o peor, como será más difícil o imposible de solucionar, pues la “matada” seré yo que no he sabido solucionar el problema.

Y este es nuestro día sí, día no. ¿Quieres estudiar veterinaria? ¿Quieres hacerte especialista en etología? ¡Apañao vas!

Por Rosana Álvarez Bueno.

  1. 20/03/2014

    coincido contigo en que no hacemos profesión sino competencia sino no harías comentarios sobre los que otros hacen mal como castrar obligatoriamente a todos los animales que entrar en la clinica.Sobre bienestar animal he aprendido mucho en estos dos ultimos años en el que he terminado el Master de Etologia en la UCO.No tuve la suerte de cursar en mi sitema de estudios del año 82 una asignatura llamada bienstar animal que ahora es obligatoria en la carrera de grado.El bienestar animal es una ciencia con enormes aplicaciones prácticas que se lleva desarrollando desde los años sesenta.De gente como tú o como yo depende llegar a aplicarlo a las pequeñas mascotas.Yo, por mi parte , llevo tiempo siendo el vicepresdidente de la Asociación del veterinarios abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato animal.Estamos en el mismo barco Rosana no me veas como un troll por hacer un comentario de un producto.
    Gracias.

Write a comment:

*

Your email address will not be published.