Una historia de adiestramiento con castigo en Málaga

Foto Doogweb.es Os cuento hoy una historia cualquiera, que puede producirse de manera similar en cualquier lugar de la geografía. Esta historia es real, aunque los datos son inventados para no revelar la identidad de los clientes ni del profesional implicados. La idea es que sepáis que esto, lamentablemente, ocurre todos los días en uno u otro lugar, y que no debería ocurrir. Queremos que tengáis esta información para que no permitáis que nadie haga lo mismo con vuestros animales, ya que por desconocimiento de qué es lo correcto, mucha gente sigue este tipo de educación con sus perros. Esto no es otra cosa que maltrato animal, y estos profesionales deberían estar denunciados y castigados, y no deberían volver a ejercer esta profesión con ningún animal, ni tan siquiera tener animales. Una pareja (Marta y Javi) me consulta, derivada por su veterinaria, porque su perro Toby les gruñe a ellos y también a otras personas. Durante la visita en su domicilio me cuentan que llevaron a su perro a adiestrar en un principio en obediencia a un adiestrador de esta provincia. Posteriormente, cerca del año, lo volvieron a llevar porque su perro comenzaba a gruñirles. El tratamiento que esta persona les encomendó era que Javi (porque Marta iba a ser incapaz debido al peso) levantara a Toby en el aire cogiéndolo por la correa enganchada a su collar, y ahogándolo hasta que éste dejara de gruñir. Esto lo estuvieron haciendo, según ellos, durante 2 o 3 meses. … ¡Se me ponen los pelos de punta! Y que este tipo de gentuza sigan con sus garitos abiertos, ganando dinero y siendo subvencionados por administraciones locales tiene delito. Que sigan maltratando animales día a día, cargándose para siempre sus vidas y las de sus dueños, dejándoles secuelas a veces incurables. Bueno, pues Toby tiene una desconfianza hacia las personas que le ha llevado a gruñir cada vez más. ¡Esto es lo que causa el castigo señores! Por supuesto, esto obviando las secuelas en forma de daños neurológicos irreversibles que puede causar la falta de oxígeno a nivel cerebral. Aquí tenéis un caso publicado en el Journal of Veterinary Behaviour Han pasado varios años después de ese tratamiento, y aunque sus dueños suprimieron esta primera forma de tratamiento de los gruñidos, Toby ha seguido gruñendo en diversas situaciones a ellos y a otras personas, y sus dueños han continuado tratándolo con castigo, ya que era lo que les había enseñado este gran profesional. Por supuesto, en todo este tiempo no ha mejorado. La suerte que han tenido es que Toby nunca ha pasado de gruñir a morder, acontecimiento lógico en la escalada de la agresividad cuando una señal de aviso no funciona (gruñido). Y menos mal, porque quizás entonces el final de Toby hubiera sido otro. Tenéis que saber que el gruñido es vuestro amigo. Cuando un perro gruñe te está avisando de que algo le molesta. Y en vez de castigar eso, y conseguir que al final tu perro te muerda, debes esforzarte por averiguar y entender qué es lo que le pasa e intentar cambiarlo, educándolo en positivo. El pobre Toby tiene un buen fondo extraordinario. En cuanto probé a decirle que se sentara dándole comida, su emoción y su lenguaje cambió radicalmente, pasando a estar predispuesto a hacer cosas y aprender. Hay MUCHOS casos como el de Toby, pero no todos tienen tanta suerte como él. Yo me los encuentro todas las semanas, y me revienta. Me apena tener que escribir esto, pero es lo que hay. Espero que os sirva para poder evitarlo.

Por Rosana Álvarez Bueno.

  1. 17/03/2014

    Totalmente de acuerdo. Es vergonzoso que este tipo de ‘adiestradores’ estén permitidos. Pero también sorprende que los dueños no se cuestionan esos tratamientos crueles.
    Creo que desgraciadamente la gente no se preocupa por las necesidades (emocionales) de sus animales y sólo acudan a buscar ayuda cuando (lógicamente) aparece un problema.
    Un saludo.

  2. 17/03/2014

    Yo me se la historia de un pitbull que habia sido educado en positivo.

    Resulta que el Pitbull en cuestion se subia al sofa y no habia forma de corregir esa actitud asi que su dueños llamaron a un etologo positivista para que les ayudara.

    El etologo en cuestion les enseño a hacer que el perro se bajara del sofa usando trozos de salchichas de frankfurt como recompensa.

    El primer dia el perro bajo del sofa sin rechistar y obtuvo su trozo de salchicha.

    El segundo dia el perro bajo del sofa al primer intento y obtuvo su trozo de salchicha.

    Al tercer dia el dueño se llevo un buen mordisco en su mano, el perro no bajo del sofa y obtuvo toda la bolsa de salchichas.

    Y esto no solo es cierto sino que ademas es veridico.

    Ser positivista o tradicional es una tonteria, cualquier herramienta mal usada dara malos resultados y tambien segun que psicologias animales son mas propensas a dar mejores resultados con un metodo u otro.

    Siempre salvando la etica y sin acabar en el maltrato.

    Un perro no es una persona no es un igual a un humano, se le peude tener todo el cariño del mundo pero no hay que querer mucho…, Hay que saber querer.

    Mis perros tienen educacion tradicional, nunca han sido maltratados pero saben que quien manda no son ellos. No hacen nada a la fuerza si no que han sido guiados y estimulados en una direccion.

    Mis perros son de los mas sano y equilibrado que hay por mi barrio, nada que ver con los que se dicen amantes de los animales que los humanizan y lo que estan haciendo es volverlos locos.

    Yo no critico a los positivistas, es bueno que haya diferentes visiones de una situacion pero los positivistas si no ponene a parir a los tradicionalistas parece que no tienen argumentos.

    Quiza el adistrador de Toby no supo o no se molesto en averiguar su entornode vida y rutinas para saber por que reaccionaba asi.

    Vaya usted a saber, incompetentes hay en otdas partes.

    Huy perdon por el tocho.

    • Hola Jordi,
      Me parece que estamos hablando de cosas distintas. Yo aquí no hablo de ser de una u otra escuela, ni de trabajar bien o mal. Hablo de personas que están cobrando dinero por maltratar a un animal.
      Eso es todo, no creo que tenga que decir más.
      Gracias por tu comentario.
      Saludos, 🙂

  3. 18/03/2014

    El titulo dice “un adiestramiento con castigo”, pero no es correcto (conductistamente hablando). El castigo debe hacer que la conducta tienda a extinguirse, cosa que no hizo. Por lo cual fue simple hostilidad, y suerte que no genero una contra-hostilidad manifestada de forma más ruda por parte del perro. Deberíamos empezar a tener cuidado con los términos como castigo o refuerzo, para que la gente no tenga confusiones. Un “NO” tras una conducta no deseada es un castigo + (añadimos algo tras la conducta no deseada).Ahora están de moda estos discos metálicos que hacen ruido que se tiran al suelo cuando el perro hace algo mal, pero es que encima se vende como una herramienta positivista, cuando su objetivo es asustar al perro (puro castigo +). A mí me suelen llegar casos por ambos lados, clientes que vienen de positivistas con su manido “premia lo bueno, ignora lo malo”, que no les sirve de nada casi nunca, y menos con conductas autoreforzantes, y también de bestiajos que no saben la diferencia entre refuerzo y castigo, y que creen que todo se enseña a tironazos, cuanto más fuerte mejor (y ahí se quedan, y si no funciona, mas fuerte, demostrando una falta de conocimientos total). Para mis ambos estilos tienen muchísimas carencias y desconocimiento. En la educación hay que dejarse de escuelas, de métodos cerrados, y sobretodo saber lo que se está haciendo (como decía un cocinero famoso, no basta con saber hacerlo, hay que saber el porqué se hace así). Despues que cada uno trabaje como quiera. Mi norma, siempre a favor del perro, ¿hay alguna parte en negativo? Si, pues los perros (como los niños) deben aprender a gestionar también cierto grado de situaciones negativas. Y no hablo de pegar, un Time Out, o ignorar al perro genera cierto malestar en el perro, por lo cual es negativo

    • Estimado José Luis,
      El hecho de que la conducta no se haya suprimido no quiere decir que el término sea incorrecto, sino que el profesional ha elegido mal la técnica. Personalmente, trabajo con educación en positivo y a mis clientes les va muy bien. Si a otros les va mal, no es mi problema que estén mal formados, o tengan poca práctica, o que no les preocupe un carajo aprender. Mi preocupación son mis clientes y sus animales. Y lo que quiero transmitirles es que no utilicen esas técnicas.
      Sobre terminología técnica, aquí no es el sitio para usarlas, ya que conozco a mis clientes y prefieren que use un lenguaje más sencillo. Si quieren terminología seguro que se apuntarán a un curso. Este blog es de carácter divulgativo general, no técnico.
      Sobre sistemas, métodos y técnicas, ya he contestado antes que en este artículo no entro a valorar el positivismo ni el negativismo. Los radicalismos no son buenos para nada ni para nadie. Lo que pretendo aquí es valorar el mal hacer de un supuesto profesional. Y sobre todo, el maltrato que sufre el animal. ¿Que hay otras formas de maltrato? Pues claro, pero no creo que peores que esta.
      Saludos,

  4. 18/03/2014

    Muy buenas Rosana.

    Tampoco ha sido una terminologia muy tecnica. Yo creo que todo propietario deberia conocer un minimo de terminologia.

    Para ser menos tecnico, si buscas que un perro se siente a traves de darle una salchicha, y no lo hace, pero se come la salchicha no es un refuerzo. Si al perro le dices NO! mientras muerde las patas del sofa y sigue haciendolo no es un castigo. Refuerzos y castigos si no consiguen su objetivo no dejan de ser simplemente estimulos agradables o desagradables.

    De todas formas yo aun no tengo muy claro que es trabajar en positivo, porque a todos los que he visto que trabajan en positivo aplican refuerzos negativos (yo he visto poner un coletero sin apretar en la nariz para que el perro se lo quite con la pata y ahi clickear para enseñarle a hacer “el timido”, es decir, un trabajo con refuerzo negativo, suave, pero negativo) y castigos positivos (decirles NO, o tirar los discos metalicos) y negativos (ignorar al perro cuando hace algo que no nos gusta).

    Un saludo Rosana

    • Es técnica para quien no sabe José Luis, una persona no tiene por qué conocer términos de aprendizaje animal. Y como ya te he dicho, a mis clientes se lo explico, y a mis alumnos también, pero no puedo pretender que el público en general los entienda. Y te lo digo con conocimiento de causa, porque para eso estudio a mis fans y hago encuestas. Es más, si nos pusiéramos técnicos, el ejemplo del artículo sería un refuerzo negativo, no un castigo positivo.
      Voy a ir más allá, la mayoría de “profesionales” que trabajan con animales no tienen claros estos términos, ni tampoco tienen el más mínimo interés en tenerlos claros, ni en aprenderlos. Por supuesto que mucha gente que trabaja en positivo no sabe que utiliza refuerzos negativos, ni castigos negativos.
      Pero vuelvo a decir que no es ese el caso del artículo, sino que la pretensión es crear polémica acerca de una manera de trabajar, que no es otra que haciendo daño al animal.
      Saludos,

  5. 13/10/2014

    En la historia del pitbull que nos cuenta Jordi, ¿el educador únicamente se limitó a decirles a sus propietarios que le echasen salchichas para bajarlo del sofá? Es que creo que hay mucha gente que se inventa películas, lee cosas de Internet, la caga y luego va diciendo que dar salchichas es una mierda porque el perro te muerde.

    A ver, limitar una educación en positivo al hecho de dar premios ya indica que no se tiene ni puñetera idea de qué es una educación canina en positivo. Antes de dar ningún premio hay que valorar el estado del perro, su actitud ante dicho premio, su gestión de estrés o ansiedad. A partir e ahí habría que saber cómo dar el premio para no causar sobreexcitación. Muchas veces, antes de enseñar o modificar nada de el perro hay que hacer un trabajo previo, todo dependerá de cómo adquiriese o llegase a comportarse así el perro.

    También hay mucho tradicionalista que se ha querido subir al carro de una educación canina respetuosa (por temas de marketing) con los perros dando “cuatro salchichas” y la cagan constantemente.

    Muy buen artículo.

  6. 25/02/2016

    A nosotros nos está pasando algo parecido al caso que comentas en este artículo.
    Nuestra perra fue abandonada con un mes, la adoptamos, y todo muy bien. Con 3 o 4 meses paseaba tan tranquila por la calle, sin problemas. Nos podíamos sentar en una terraza de un bar y ella se quedaba tumbada al lado. El problema era que, siempre ha tenido mucho carácter, y en casa, si la reñías por algo se te encaraba muy fuerte. Total, que contactamos con el primer adiestrador que encontramos (fallo nuestro). Este señor era tal y como describes en tu artículo, con correas de ahorque obligaba al perro a hacer lo que él quisiera. Que quería que el perro fuese detrás de él y el perro lo adelantaba, pues lo cogía con la correa y, literalmente, el perro volaba tras él ayudado por la correa. “No os preocupéis” decía, hasta que la lengua no se ponga azul el perro aguanta, no le haces daño… Ahora veo que fuimos muy tontos de seguir llevándole a nuestra perra 🙁 Tras cuatro clases con él, mi perra cada vez es más agresiva con todo lo que no conoce o le da miedo…(perros, personas, bicis, motos, coches…). Eso sí, con los que conoce es la perra más cariñosa del mundo, por lo que se que tiene un buen fondo, sólo que tiene mucho miedo y un gran trauma causado por este señor. Tras eso hemos intentado la educación en positivo, y ahora estamos con una etóloga, también en positivo a ver si conseguimos algo. Aunque estamos algo desesperado ya. En unos días cumplirá un año, y es una odisea cada vez que salimos a pasear… Ojalá este tipo de adiestramiento estuviese prohibido y no siguiera destrozando la vida de tantos perros y sus familias.
    Gracias por tu artículo. Al menos me consuela un poco el pensar que hay gente en nuestra misma situación… que no es que mi perra sea un caso especial y difícil de solucionar.

  7. De verdad que también me indigna que esto ocurra y pienso lo mismo estas personas inescrupulosas deberían pagar por lo que están haciendo a estos animalitos, pero lo que más me incomoda es cómo las personas que son los dueños no pueden percibir que ese trato no está bien y buscan ayuda en otro lugar, creo que debemos averiguar por cualquier medio una técnica si no nos parece la mas adecuada.
    Excelente artículos gracias por compartirlo.

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