La medicina del comportamiento

Conectamos especies (Bahía Málaga)
La etología clínica o medicina del comportamiento es una especialidad veterinaria cuyo objetivo es prevenir, diagnosticar y tratar los problemas de comportamiento de distintas especies domésticas.
Un problema de comportamiento es un problema clínico del animal, como cualquier otro que pueda padecer. Es el veterinario el único profesional que tiene atribución para diagnosticar y tratar a un animal.
La medicina del comportamiento es muy complicada y muy seria, con implicaciones a veces no solo en el bienestar de los animales, sino en la seguridad de las personas.
Los tratamientos de modificación de conducta empleados en estos problemas son muy lentos y requieren la implicación indispensable del propietario para llevarse a cabo. Por ello es imprescindible que éste siga a rajatabla las indicaciones del veterinario especialista y que acuda a las revisiones programadas para analizar la evolución del problema. De otra manera no se puede garantizar la mejoría del problema, el bienestar del animal y la seguridad de sus propietarios.
Todo este proceso está basado en la ciencia y el método científico, en el estudio y en la actualización continua y constante de su conocimiento. Y esto lo llevamos a cabo para cada caso de manera particular, nunca generalizando ni copiando y pegando de uno a otro, ni utilizando métodos aversivos ni herramientas dañinas, sino priorizando por encima de todo el bienestar del animal.
No existen métodos mágicos, ni soluciones rápidas, ni consejos, ni trucos ni adiestramientos en régimen de internado, ni collares o chalecos milagrosos, ni hacer lo que me ha dicho el del parque o seguir consejos sacados de internet. La ciencia no juega en esa división.
En Etolia colaboramos diversos profesionales en equipo para hacer de tus problemas nuestros problemas y ayudar a tu mascota desde una actuación global y multidisciplinar. Puedes conocernos aquí.
En el diagnóstico y tratamiento de problemas de comportamiento trabajamos en conjunto etóloga veterinaria y educadora canina, cada una desempeñando la función que le corresponde.
Está en tu mano decidir lo que quieres para tu animal, para tu compañero y en qué te gastas el dinero.
En esta casa, el lugar de la etología, seguiremos estudiando e intentando mejorar diariamente para vosotros.
“Conectamos especies”
Por Rosana Álvarez Bueno.
  1. He leído ya varios artículos suyos sobre la modificación de conducta y en este ya he creído conveniente intervenir. Puedo estar de acuerdo en muchas cosas de las que expresan en sus artículos, pero ya me cansé de oír como menosprecia los años de estudio y el trabajo de los que somos técnicos en modificación de conducta. Posiblemente haya estudiado igual o más años que usted, por no hablar de la inversión económica que le refiero en los mismo términos. Cada profesión tiene su nombre y su lugar, obviamente un educador / técnico en modificación de conducta. jamás podrá interferir en el trabajo de un veterinario y menos si es especialista etólogo, pero de ahí a asegurar que son los UNICOS que pueden tratar una conducta, no me parece ni profesional ni ético y sí de un egocentrismo bastante alto. El intrusismo es un mal que hay que atajar en todos los campos, estoy de acuerdo. Pero no SOLAMENTE existe la vía que usted ha escogido para estudiar y especializarse en modificaciones de conducta. También he sido instruido sobre neurofisiología canina, antrozoología, evolución y domesticación, ontogenia y genética de la conducta, estrés canino, esterotipias, educación temprana, y podría seguir… Jamás pretendería suplantar la labor de un veterinario y etologo, pero no se crea su EXCLUSIVIDAD, le hace menos profesional y denota un “resquemor” impropio. De hecho lo primero que hago cuando demandan mis servicios es redirigir a un veterinario para realizar una correcta anamnesis y descartar problemas médicos. Que, además, ese cliente ha encontrado un veterinario y etologo, genial… si decide acudir a ese profesional, me parecerá muy correcto. Pero ojo!, de ahí a decir que SOLO los veterinarios pueden modificar conductas, va un trecho.
    He intentado ser lo más correcto y educado posible, porque le aseguro que mi indignación crecía a medida que he ido leyendo artículos suyos haciendo referencia a los técnicos en modificación de conducta que no son etólogos. Es lamentable.
    Permítame un consejo de “un profesional de inferior categoría” (irónia, por supuesto), argumente sus hazañas laborales, que seguro serán muchísimas, y dedique menos tiempo a criticar lo que desconoce. Le valorarán más y su credibilidad aumentará. Seguro que hace un muy buen trabajo con los canes, no dudo de su profesionalidad en ese sentido, pero si que su obstinación deja mucho que desear.. no confunda intrusismo con el estudio del comportamiento por otras vías.
    Atentamente, un ex-seguidor de su página y ex-lector de sus artículos.

    • Estimado Enrique,
      Está usted muy equivocado en sus argumentos por lo que usted cree que digo, que no es ni mucho menos lo que usted comenta. Si lo desea puede hablar conmigo en persona o por otro medio, y comprenderá y comprobará que mis argumentos no son los que usted cita, ya que estoy muy de acuerdo con sus planteamientos, y precisamente así trabajo.
      Saludos cordiales.

  2. Por cierto, ante el riesgo que me “califique” como pseudoprofesional y como adiestrador (palabra que no me define) que utiliza métodos aversivos, le diré que soy educador canino y técnico en modificación de conducta en positivo. Y que, como podrá imaginar, no trato y repudio el refuerzo negativo y castigo positivo. Ni sigo ni comulgo con programas televisivos y muchos menos con los personajes (sean internacionales mejicanos o nacionales con coleta) que los presentan y no nos representan.
    Un saludo.

Write a comment:

*

Your email address will not be published.