La Etología en el refugio

PROYECTO “LA ETOLOGÍA EN EL REFUGIO”

 El comportamiento de los animales influye en el trabajo que se lleva a cabo en un refugio cada día, y a su vez todo lo que se hace día a día en un refugio influye en el comportamiento de sus animales. El comportamiento de un animal es un fiel reflejo de lo que le rodea. Si todo lo que le rodea está controlado, se garantizará el bienestar de los perros y gatos que viven en el refugio.

Esto es lo que pretende este proyecto, crear un ambiente controlado y estable que sea agradable para las personas que trabajan en el refugio, y por ende, a sus animales. Al fin y al cabo, el refugio es su casa, y se debe conseguir que los animales se encuentren a gusto.

Como sabemos, el bienestar emocional de un animal influye directamente en el bienestar físico. Si un animal no está en equilibrio debido al estrés crónico, todas sus funciones orgánicas comenzarán a verse alteradas, y caerá enfermo con más frecuencia. Un animal feliz es un animal sano.

Asegurar el bienestar de un perro o un gato que viven enjaulados no solo pasa por sacarlo de paseo, son muchos factores los que hay que controlar. Comenzando por la organización del refugio, las entradas y salidas de animales, la recepción de los mismos, el sistema de clasificación e información, el trabajo que realizan trabajadores y voluntarios, la selección de los mismos, las actividades diarias que se llevan a cabo con los animales, las adopciones, etc. Todos estos factores conforman un todo que hará que el refugio ofrezca una imagen amable con los animales, porque sus animales se encuentran bien y los voluntarios trabajan contentos; todo es mucho más fácil.

Pero es un trabajo duro y todos deben implicarse, desde el más alto hasta el más bajo en la jerarquía. Es un proyecto común, pero debe ser supervisado por un veterinario especialista en etología, en estrecha colaboración con la persona que dirige el refugio y con sus trabajadores y voluntarios. De hecho, todos deben participar en la elaboración de este proyecto común, para que no quede ni un cabo suelto.

Por ello, por lo grande del proyecto y el esfuerzo que se requiere, es mejor comenzar desde cero que enmendar errores de concepto que ya estén en marcha. Esto no quiere decir que el proyecto no se pueda implantar en cualquier refugio, pero siempre es más fácil y más bonito en un refugio que comienza su andadura. Así, el proyecto será aplicable individualmente en cada refugio, en ningún caso hay pautas generalizables.

El principio es lo más duro, dado que hay que “construir” la estructura. Pero una vez construida hay que mantenerla. Además, hay que estar al día con los avances de la ciencia en materia de etología, por lo que siempre habrá que estar despiertos y actualizados, y aplicar nuevas pautas y sistemas. Todo esto hay que hacerlo por los animales, y quedarse anticuado no les ayudará. La figura del especialista en etología es, por tanto fundamental, no solo en la implantación del proyecto, sino en el futuro del refugio.

El etólogo veterinario es una “necesidad” en un refugio, al igual que lo es el veterinario generalista. No es una persona que “dé ideas”, no es una “opción”, no es una persona que de vez en cuando llamemos para solucionar un caso de un perro que muerde; es una persona que debe estar en el refugio día a día controlando a todo su equipo.

Con este planteamiento pretendemos que se formen una idea de la importancia de la etología en los refugios. Esperamos con ilusión que este proyecto se haga posible.

Por Rosana Álvarez Bueno.

CategoryNoticias
  1. 09/05/2013

    Gracias Rosana, excelente artìculo. Aquì, en Argentina son muy tristes la mayorìa de los refugios. Con tu permiso, republicarè en artìculo para difundir. Un abrazo.

    • Gracias Mariel,
      Claro, puedes difundirlo indicando mi web, no hay problema.
      Saludos, 🙂

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