El periodo de socialización en el perro

El periodo de socialización es sin duda el más importante en la vida del cachorro relativo a las interacciones sociales.

Comienza a las 3 semanas de edad, cuando el cachorro es capaz de separarse de la madre, y dura hasta las 12 semanas, edad a la cual los patrones de comportamiento infantiles terminan y los cachorros son más atraídos por la interacción con el ambiente que por la de su madre y hermanos.

Durante este periodo observamos la mayor maduración neurológica, física y conductual. El sistema locomotor es capaz de permitir que los cachorros reaccionen al ambiente, el sistema nervioso se acerca al del adulto y comienza el aprendizaje.

Todo lo que pretendamos que el cachorro entienda, asimile y aprenda debería ocurrir en este corto periodo de tiempo… ¡Un gran trabajo nos queda por delante!

Este periodo en las especies altriciales, al igual que el imprinting que describió Lorenz en las especies precociales, permite al animal impregnarse definitivamente de la conducta social y sexual propia de su especie, así como aceptar al hombre en un imprinting heteroespecífico. Es decir, un perro bien socializado aprendería a “ser perro” y a aceptar al humano como especie amiga.

Los cachorros comienzan la tendencia a cercarse a los extraños a la edad de 3- 5 semanas. Pero a su vez, progresivamente comienzan la tendencia opuesta alcanzando el pico de evitación a la edad de 14 semanas. Esto es un hecho que en condiciones naturales favorece la supervivencia previniendo el contacto con posibles depredadores.

Si nosotros privamos a un cachorro desde el nacimiento hasta las 14 semanas de contacto total con humanos, en el futuro tendremos un perro que nunca tolerará la presencia cercana de uno de nosotros. Es decir, siempre se sentirá incómodo, y manifestará un comportamiento huidizo, o de miedo en el caso de que no tenga escapatoria.

Si por el contrario, privamos al cachorro en el mismo periodo del contacto con perros, y crece con humanos, este perro tendrá serias carencias y conductas anómalas en el plano social y sexual con los de su propia especie.

En otro plano de cosas, el cachorro que permanece confinado a una jaula como único ambiente conocido, desde las 8 semanas hasta los 6 meses de edad, o desde el nacimiento hasta las 14 semanas, presentará un miedo generalizado a otros ambientes diferentes. Incluso aquellos que han sido criados en ambientes pobres en estimulación, mostrarán dificultades de adaptación a ambientes más abiertos, complicados y estimulantes, llegando en casos extremos a una falta total de interés por explorar nuevos ambientes fuera del conocido.

La edad que habitualmente es usada para separar a los cachorros de sus madres y hermanos de camada sería desde las 6 a las 8 semanas, coincidiendo con la edad natural en la que la madre desteta a los cachorros y les enseña independencia en sus actos. Esta separación y cambio de ambiente para convivir con humanos se ha visto que acelera el proceso de socialización con los mismos.

Pero no entendamos mal, para que el cachorro se socialice con el humano no es necesario que lo reforcemos con comida ni que prestemos atención a sus lloros y ladridos causados por el distrés de la separación. El proceso se lleva a cabo por sí solo.

Si esta separación de los cachorros de su camada no se lleva a cabo, se deberá permitir el contacto diario con humanos desde las 6 hasta las 12 semanas. Y me refiero a todo tipo de humanos. No obstante es preferible que el cachorro permanezca con su camada hasta que finalice el periodo de socialización, obviamente con las premisas que hemos comentado sobre el contacto con otras especies y la estimulación ambiental.

Según los estudios realizados con cachorros, el aprendizaje estable comienza a partir de las 8 semanas de edad. Si sometemos a un cachorro de 8 ó 9 semanas a una experiencia negativa, será capaz de memorizar esa experiencia y reaccionar igual si esta se repite. Sin embargo, quién no ha visto cachorritos de 5 ó 6 semanas repetir una y otra vez el acercamiento a un gato que le ha dado un zarpazo.

Si el acontecimiento negativo supone un trauma para el cachorro, este puede desocializarse y reaccionar con miedo o evitación ante sucesos similares. Un buen ejemplo podría ser la vacunación en la consulta del veterinario. Por el contrario, si la experiencia la llevamos a cabo con un cachorro de 12 semanas de edad, la socialización ya se ha realizado, con lo que aunque haya refuerzo negativo, el cachorro tenderá a acercarse al humano, más que a huir de él, debido a que la socialización ha hecho que se sienta seguro a su lado.

Por Rosana Álvarez

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  1. 20/02/2016

    me gusta pero mi perro ya tiene 3 meses

2 Trackbacks

  1. […] Ya os hemos hablado anteriormente del periodo de socialización en el perro. […]

  2. […] de socialización de los perros y gatos. Si aún no eres seguidor de nuestro blog puedes leer este artículo en el que te lo explico. Aunque todos los demás perros de otras razas puedan tener […]

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