Consejos para los primeros días de un cachorro en casa

La llegada de “Queca”

Antes de comenzar a daros las pautas más importantes y necesarias para la futura vida de Queca, queríamos daros la enhorabuena por incluir a un peludo en vuestra familia, no os arrepentiréis,  pero, sabed que  vuestra  vida ya ha cambiado.  Desde nuestra experiencia y opinión ha cambiado para mejor,  es difícil expresar con palabras lo que un perro aporta a tu día a día, pero ellos siempre están ahí vengamos como vengamos de trabajar, estemos enfadados o tristes, haga frío o calor, siempre te recibirán contentos, nunca habrá malas caras… Y a cambio, piden muy poquito, comida, cariño, rutina y poca cosa más.

Pero todo no es sencillo, la perra pasará por diferentes etapas, y con este pequeño resumen queremos haceros comprender el porqué de sus cambios y cómo podéis y debéis afrontarlos.  Esto os ayudará a no buscar información en sitios que no son recomendables, a no hacer caso de lo que diga el vecino, el amigo, el “entendido”. Y ante todo, cualquier duda que os surja a lo largo de la vida de Queca, siempre estaremos aquí para solucionarla.

Lo primero que debéis saber es que Queca está en una etapa de su vida muy importante, es lo que se llama el período de socialización, comprende de los 2 a los 4 meses de edad, y en él, debéis mostrarle TODO lo que va a formar parte de su futura vida de adulta. Habréis visto que he puesto “todo” con mayúsculas, y es que, en este momento, en contra de las leyendas urbanas que circulan por ahí y que llegarán a vuestros oídos, y que probablemente os lo diga vuestro veterinario clínico, la perra debe salir a la calle, conocer gente, lugares, otros perros, niños, ancianos, etc. OJO, no se trata de descuidar su higiene ni su salud, por supuesto debéis tener en cuenta que no debe ir a parques llenos de perros desconocidos, o frecuentar calles y esquinas muy sucias, pero sí que debe pisar el suelo  yendo sujeta con su correa y su arnés, debe encontrarse con gente, con perros que conozcáis (de diferentes razas y tamaños a ser posible), tener contacto con niños, acostumbrarse a que la manoseéis. Puede salir a la calle por ejemplo en brazos, con un jersey o una mantita si hace demasiado frío y a horas en las que la temperatura  no sea excesivamente baja, de esta forma escuchará ruidos, olisqueará… Todo cosas de extrema importancia y necesidad y a la vez cuidando su salud por supuesto.

En cuanto a vuestra llegada a casa, os llevaréis todo lo necesario para que lo tengáis listo al llegar, un trasportín para los viajes, necesario y obligatorio, la perra debe viajar siempre ahí, no en los pies, ni en brazos ni suelta por los asientos, es sancionable y peligroso para ella y para vosotros. También lleváis una camita que por tamaño debería servirle hasta que sea adulta (lo que no significa que le dure porque igual un día se aburre y la destroza, jeje), dos comederos, uno para el agua y otro para el pienso. Varios juguetes para distintos usos. Y pienso para cachorros.

Debéis pensar en el lugar que le vais a otorgar a Queca para hacer su “vida diaria” es decir, si la vais a dejar con la cocina y el pasillo disponible cuando esté solita, éste será su SITIO. Pero las primeras noches no debéis dejarla sola, hay cachorros que al ser separados de su camada durante unos días están incómodos, no duermen bien, lloriquean por las noches… Y no debe hacerse una separación excesivamente traumática, es decir, no debéis llegar y dejarla encerrada en la cocina el primer día si lo que pretendéis es que la cocina sea su futura estancia. Las primeras noches puede que necesite dormir cerca de vosotros, no nos referimos a meterla en la cama, si no, a que pongáis su camita en alguna de vuestras habitaciones por ejemplo, y de esta forma se sentirá acompañada, con el paso de los días podéis ir retirándola hacia el lugar que queráis que ocupe. De todas formas, pensad, que los perros son animales sociales, y que por tanto, les gusta estar rodeados de lo que ahora es su familia, por lo tanto, a veces son ellos los que se van hacia donde nosotros estamos, si a vosotros no os molesta que duerma en alguna habitación, siempre eso sí en su camita, tampoco es negativo para ella.

En cuanto a la alimentación,  durante los primeros días debéis dejarle el pienso a libre disposición, que tenga el cacharro siempre con comida disponible, después, pasados unos días, según vayáis viendo cómo evoluciona, podéis ponerle de comer 3-4 veces al día. El agua siempre la debe tener disponible.

La gran cuestión que importa a todos los dueños de cachorros, sus eliminaciones. Tened en cuenta que Queca no controlará sus esfínteres hasta aproximadamente los 9 meses, las hembras tardan más que los machos y además su proceso de aprendizaje dependerá de lo que vosotros le dediquéis.  Como  es de suponer, vosotros querréis que Queca elimine sólo y exclusivamente en la calle ¿no?, pues para eso tenéis que darle toooooodas las oportunidades del mundo de hacer pis y caca en la calle, ¿cómo se hace eso? Pues sacándola todas las veces que os sea posibles, cuantas más mejor, 8, 10, 15 veces… Y siempre que haga pis o caca o ambas cosas debéis premiar CON COMIDA (utilizad trocitos diminutos de salchichas o de jamón york por ejemplo), pero que no se os olvide premiar y hacerle muuuuchas fiestas en la calle como si fuera el mayor espectáculo. En casa, no os recomendamos los periódicos ni cosas similares, pensad, que si enseñáis a Queca a hacer pis en periódicos y a la vez en la calle, le crearéis confusión y ralentizaréis el proceso porque ella pensará que ambos sitios son correctos para hacer sus cosas. Es un proceso lento, ya que como comprenderéis, si pasa 6 horas sola, tendrá que hacer pis y caca, cuando lleguéis, lo limpiáis siempre con agua limpia calentita y con un chorrito de algún detergente enzimático (tipo “kalia oxi action”, “estrella oxígeno activo…) NUNCA LEJÍA ni AMONÍACO, éstos últimos desinfectan para nosotros pero a ellos sólo les incita a hacer más pipí en el lugar que acaban de dejar señalado. Utilizad una fregona sólo y exclusivamente para recoger las eliminaciones de la perra, y otra para fregar el resto de la casa, se trata de no esparcir por ahí los olores. Otra cosa muy importante es que no se castiga el hecho de hacer pis o caca, es muy pequeña y no debe ser castigada. Nada de restregar el hocico por el pipí, ni de hacer ruido con un periódico, ¡¡ella nunca entenderá que la regañéis si hace dos horas que se hizo pis!! Los perros no establecen esas asociaciones en el espacio/tiempo, simplemente preocupaos de que salga el mayor número de veces posibles y poder premiarlas, acordaos siempre que los cachorros aprenden mucho más de experiencias positivas que de las negativas. Se me olvidaba deciros que los cachorros SIEMPRE hacen pis/caca después de comer, jugar y dormir, así que aprovechad esos momentos para poder bajarla a la calle y premiarla.

 Lo siguiente en importancia es cómo enseñar a Queca a quedarse sola. Es algo también muy importante, si no se hace bien puede desencadenar futuros problemas de comportamiento más difíciles de solucionar. El motivo de deciros que al menos paséis 4 días con ella antes de dejarla definitivamente sola no es otro que evitar que la perra lo pase mal cuando no esté con vosotros, para ello, en esos días que vais a pasar antes de empezar la rutina habitual, tenéis que ir dejándola sola a ratitos pequeños, por ejemplo, el viernes podéis dejarla sola un ratito por la mañana, aproximadamente unos 20 minutos, pero no de cualquier manera, le dejaréis su camita, su agua y su comida, además de varios juguetes, y antes de dejarla sola la habréis bajado a que haga sus necesidades y haya dado una vueltecita, para que esté un poco más cansada. Antes de iros no le diréis NADA, no habrá despedidas, ni frases, ni caricias, NADA. De la misma manera, al volver vosotros a casa, no se le dirá absolutamente NADA, ni caricias, ni miradas ni saludos verbales mientras os salta y se pone nerviosa. Una vez que se haya calmado, podéis saludarla vosotros a ella. Os parecerá cruel como suele decir la gente, pero tened en cuenta que si premiáis cualquier actitud de nerviosismo y ansiedad en ella solamente estaréis provocando que se repita cada vez que salgáis o entréis. De verdad, es algo muy sencillo de hacer y evitaréis futuros malos hábitos y comportamientos que cuando se afianzan son mucho más complicados de corregir. Si os es posible, estas pautas de no saludar y no despedirse de ella, deberían llevarla a cabo todas las personas que os visiten, es decir, si van familiares o amigos a casa pedirles que no le hagan caso hasta que la perra no esté más calmada.

 En general, para el bienestar de Queca, no deben premiarse momentos de excesiva excitación y nerviosismo, puesto que los perros tienden a repetir lo que se les premia, y cuando nos referimos a premiar, no tiene que ser un premio a modo de chuchería, a ellos les vale una mirada, una palabra, una sonrisa o una caricia. Tened en cuenta que los perros leen muy bien el lenguaje no verbal, los gestos son su especialidad, saben cuándo sonreímos y cuando estamos enfadados, de ahí que la gente piense que “su perro sabe que ha hecho algo mal”, y realmente no es así del todo, pero, si nosotros nos dirigimos a ellos con una expresión  contraída y con cara de pocos amigos a la vez que les amenazamos con un grito deducen que algo va mal, sin embargo, si a la vez que nos dirigimos a ellos sonreímos y ponemos una voz aguda y les llenamos de caricias deducirán que es algo bueno. Por tanto, cada vez que queráis que Queca sepa que estáis enfadados hacérselo saber y cuando queráis que vea lo contentos que estáis también, pero OJO, no la confundáis, lo que nunca se debe hacer es premiar la conducta X una vez y al día siguiente castigarla, de ese modo confundiréis a la perra y al contrario de lo que pensáis, tenderá a repetir más esa conducta. Eso son cosas que debéis tenerlas muy claras, qué le vais a permitir y qué no para que no haya dudas después.

Es muy importante que premiéis en el momento justo y las cosas deseadas. Para los perros un refuerzo positivo (o premio) puede ser comida, un juguete, una caricia, una mirada, una palabra… Cualquier cosa que haga que esa conducta que están realizando se repita. Por tanto no debéis premiar NUNCA cosas como que os salte a las piernas, los ladridos, los llantos, y las demandas de atención en general. Si la perra se os sube a las piernas dando saltitos lo mejor que podéis hacer es ignorarla, ni siquiera tenéis que apartarla con la mano o con el pie ni decirle nada, ya que simplemente eso para ellos es recibir un refuerzo, el simple hecho de tocarles con la mano aunque sea para apartarles se lo toman como algo positivo, así que vosotros hacéis como si no estuviera ocurriendo y punto. Si la perra llora mirándoos a la cara y vosotros le respondéis con una mirada, ella asocia “lloro-me miran = tengo que repetirlo para que me haga caso”, así funciona su mente. Igual con los ladridos, si ladra no la regañéis ni le deis en el hocico, probablemente se lo tomará como un juego y no os surtirá efecto, así que igual, lo ignoráis. Eso sí, siempre que deje de hacer alguna conducta no deseada debéis premiar una conducta alternativa, por ejemplo, si para de saltaros y se pone a cuatro patas en el suelo o se sienta o se va a su camita en ese momento sí que debéis premiarla. En resumen, se ignoran conductas que no queremos (p.ej. saltarnos a las piernas o ladrar) y se premian conductas que sí queremos (p.ej. estar con las cuatro patas en el suelo o callarse)

Entre las cositas que os lleváis para Queca encontraréis varios juguetes, cada uno tiene su función. Absteneos de comprar juguetes malos, nada de ir al “chino” de la esquina a por ellos ni darle juguetes de bebé, los perros tienen juguetes para ellos y deben ser adecuados a su edad y fuerza y por supuesto al uso que se les quiera dar. El primero y quizá el que tiene una utilidad más especial es el Kong, es el que parece un cono azul, es lo que se conoce como un juguete interactivo, se utiliza para rellenarlo de comida y satisface varias conductas en el perro, ya que puede morderlo, sacarle la comida, lamerlo y además todo esto hará que se canse mentalmente, ejercicio que es igual de importante o más que el físico. Al principio tenéis que enseñarle “cómo” se juega con el Kong,  podéis untarle un poco de quesito tipo “el caserio” y se lo dais para que lo chupetee, incluso podéis ponerle unas bolitas de su pienso pegadas con el quesito para que le dé más olor, y se lo dejáis por el suelo para que lo ruede, lo mueva con las patas, lo muerda… Pero a veces, dependiendo de si el perro es más o menos intrépido y ocurrente pues les cuesta trabajo aprender cómo funciona y debéis ir enseñándole. No se lo pongáis muy difícil, es decir, el Kong puede rellenarse entero por dentro, pero si se lo ponéis muy inaccesible y ella no puede sacar la comida de dentro se frustrará y dejará de mostrar interés por él. Este tipo de juguete no es para que ande rodando por la casa, tiene su función y por tanto cuando no se use se lavará y se guardará, de esta forma se mantiene la apetencia y excitación por el juguete, de lo contrario si lo tiene todo el día disponible dejará de prestarle atención. Os vendrá muy bien durante los primeros días que estéis con ella en casa para comprobar si se entretiene con él, de esta forma, podéis dejárselo cuando os vayáis y así no se quedará aburrida estando sola, también podéis usarlo para cuando queráis que se quede un rato tranquila en su camita o en su sitio y así ella está entretenida mientras vosotros hacéis cosas en casa por ejemplo. Lleváis otro juguete blandito, una rana de peluche que tiene un bolsillito oculto (para esconderle una galleta por ejemplo), en la etapa de cachorro es importante un juguete blandito para poder morder, en poco tiempo empezará el cambio de dientes y necesitan saciar esa conducta porque les molesta, y mejor que lo dirija a los juguetes que a cosas que no debe. El último juguete es un tigre-mordedor, es un juguete ideado para jugar a “tirar” podéis hacerlo vosotros o lo hará ella con otro “perro-amigo”, suele gustarles mucho este forcejeo y también les cansa físicamente.

Con todo esto tenéis para empezar, recordad siempre lo más importante, Queca está en un período de su vida en el que aprende muy rápido, pero tanto lo bueno como lo malo, si creáis buenos hábitos os alegraréis el resto de vuestra vida y a ella se la haréis más fácil. No dudéis en preguntarnos cualquier cosa, por muy absurda que os parezca.  Aquí os dejamos nuestra web y la fanpage de Facebook, para que las visitéis y leáis los artículos y recomendaciones que ponemos a menudo y que seguro en algún momento os servirán de ayuda o simplemente para saber algo más www.etologiaveterinaria.net // www.facebook.com/etologiaveterinaria

Esperamos haber sido de ayuda. Muchos besos

Rosana y María.

Por María Garrido Lázaro.

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