Cómo habituar a un perro al bozal

Comenzaremos asumiendo que a nadie le gusta llevar a su perro con bozal como norma general, y que si nos conocéis, ya sabéis que estamos en contra de la normativa que clasifica a algunos perros con la etiqueta “PPP”.

Pero, ya sea por cumplir la normativa o por otros motivos en los que también es aconsejable (seguridad en las exploraciones en el veterinario, perros con alta capacidad exploratoria que se lo comen todo, perros con un problema de pica, perros que tienen un problema de agresividad hacia personas u otros animales, etc), al final el bozal es una herramienta útil, sobre todo si se utiliza el adecuado y de manera correcta.


Bien, por un lado quiero adelantaros que no todos los bozales son seguros ni adecuados para el bienestar del animal. Aconsejamos adquirir uno que cumpla estos requisitos, y si hay que gastarse un poco más de dinero al menos sabremos que nos va a durar más y que nuestro perro estará cómodo.

Aquí nos gusta el Baskerville ultra muzzle.
bozal baskerville perros

Bozal Baskerville

Este bozal es bastante fuerte, es muy holgado, se puede moldear al tamaño y forma del hocico del perro, le permite jadear  y además, dato muy importante para el tema que nos ocupa hoy, se le puede dar de comer y de beber al animal mientras lo lleva.
Los bozales de nylon permiten que se acumule la baba del perro cuando éste jadea entre la mandíbula inferior y el bozal, lo que puede producir dermatitis locales e infecciones. Y si dejamos que el animal abra lo suficiente la boca para jadear entonces podrá morder y coger cosas del suelo.
Los bozales típicos de cesta suelen quedar apretados por alguno de los lados, no siendo cómodos para el perro y tampoco son lo suficiente holgados como para que pueda jadear, con el consiguiente compromiso de la respiración y contribución a un posible golpe de calor.
Bueno pues ya hemos adquirido el bozal de la talla adecuada a nuestro perro, pero ¿cómo lo hacemos ahora? ¿Se lo colocamos y ya está? Seguro que hemos visto en múltiples ocasiones reacciones del tipo: el perro comienza a restregarse con todo, a intentar quitárselo empujando con las patas, se queda inmovilizado por tener ese elemento extraño en su cuerpo. Y probablemente la segunda vez que tengamos que colocárselo se esconderá debajo de una mesa e incluso nos gruñirá, y con motivo.
¿Podemos hacer que el bozal sea para el perro algo positivo y agradable? ¡Pues claro que sí! Y más si le resulta cómodo. 🙂
El proceso para conseguirlo combina varias técnicas de aprendizaje: habituación (siempre que se presenta el bozal en escena no pasa nada negativo), asociación positiva (siempre que se presenta el bozal en escena ocurre algo bueno: comida, paseo, juego, caricias) y condicionamiento operante (cada vez que el perro introduce el hocico en el bozal recibe algo bueno)
Es sencillo, aunque como todo lo que se quiere hacer bien hay que dedicarle tiempo, y por supuesto nunca utilizarlo de manera negativa ni relacionado con nada negativo.
Aquí os detallamos las fases del proceso:
  • 1ª FASE: enseño bozal e inmediatamente le doy un pequeño trocito de comida al perro, retiro bozal y no comida. Repetir muchas veces al cabo del día durante varios días.
  • 2ª FASE: hacer que él quiera meter la cabeza. Pongo comida untada en el fondo del bozal y se lo enseño. Si mete la cabeza genial, si no, no obligar. También se puede hacer ofreciéndole comida desde el fondo del bozal por los agujeros. Repeticiones.
    • 2ª FASE, 2ª parte: introducir señal (palabra) para que meta la cabeza: se le dice una palabra antes de que introduzca el hocico en el bozal por sí mismo. Repeticiones.
  • 3ª FASE: empezar a atar la parte de atrás rápidamente mientras come la comida y desatar rápido y quitar bozal. Repeticiones.
  • 4ª FASE: dejar puesto de menos a más tiempo mientras se distrae con comida o juego. Siempre sin que llegue a intentar quitárselo. Repetir.

Aquí os dejo un vídeo ilustrativo, aunque en breve tendréis disponible en nuestro canal de youtube nuestro propio vídeo que ilustra cada una de las fases descritas.


Por último deciros que nunca, bajo ningún concepto, dejéis a vuestro perro solo en casa con el bozal puesto, ya que pueden ocurrir accidentes que hagan que nuestro amigo se haga daño.


Espero que os haya sido de utilidad, y como siempre os animo a compartir y comentar. 🙂

Por Rosana Álvarez.

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